Pequeña teoría sobre los días de lluvia
Mientras escribo esto, en Buenos Aires llueve. Amaneció soleado pero después se fue nublando y el calor seguía subiendo y a eso de las cuatro de la tarde el cielo se puso negro y la lluvia no tardó en llegar. Y ahora, cuando todavía no son las diez de la noche, sigue lloviendo.

