Caetano e Maria Gadú – Multishow ao Vivo

by pdalvarez

Por lo general, cuando me siento a escribir sobre discos intento hacerlo luego de la primera vez que lo escucho. Hay discos que tienen grandes primeras escuchas y después caen, otros que no me terminan de gustar la primera vez pero que van mejorando con el tiempo, otros que siempre son malos y los últimos, los que una vez que empiezo a escucharlos no puedo parar. Este disco está en el último grupo. El Multishow ao Vivo de María Gadú e Caetano es un disco que nos seduce, nos abraza y del cual no queremos soltarnos.

Es un reflejo de lo que fue una serie de shows que dieron la música paulista (veinticinco años, un look ultra nerd y una voz tan dulce como el café brasilero, que primero se hizo reconocida entre los próceres de la música brasilera y después se hizo popular para el público masivo, con el tema “Shimbalaiê” que fue la banda sonora de la novela “Viver a Vida”) y el Bob Dylan brasilero.

Y esta grabación culminó con este disco (doble, lo que lo hace tres veces bueno) donde nos encontramos con dos guitarras que nos arruman, dos voces que nos susurran y un repertorio que hace que lamentemos no conocer al portugués como al español, para poder disfrutarlo en su máxima expresión, para poder hacerlo nuestro y escribir frases en las paredes de la casa de la chica que nos gusta.

Este Multishow ao Vivo – Caetano e María Gadú es, por un lado, la demostración de que la edad es para los otros y que las diferencias de edad no existen si las mentes están abiertas. Por otro lado, una clara demostración de que las buenas canciones no tienen época y se escriben con un corazón del cual quedan rastros en cada rincón de la letra o de la música.

Canciones a montones de las cuales es difícil quedarse con una sola (ya que insisten, no pasaría por alto Trem das Onze, la historia de alguien que debe tomar un tren para volver a su casa, con todo el dolor del alma) en las que la voz de María Gadú encuentra un refugio perfecto en las letras de Caetano. Y cuando se unen las voces, se genera un ambiente de serenidad casi zen que emociona.

Resumiendo, un disco para regalarle a tus padres y mostrarle que no son tan distintos después de todo. O para sentir que el mundo puede ser un lugar mejor, si estamos en el lugar correcto, con el repertorio y a compañía adecuado.